sábado, 26 de noviembre de 2011

Filme, recomendación

El caballo de Turín  (A torinói ló)

El  caballo de Turín
Dir: Béla Tarr y Ágnes Hranitzky.
País: Hungria-Francia-Alemania-Suiza-EUA
Año: 2011.
Guión: Béla Tarr y László Krasznahorkai.
Fotografía en B&N.: Fred Kelemen.
Música: Mihály Víg.
Edición: Ágnes Hranitzky.
Con: Janós Derzsi (Ohlsdorfer), Erika Bók (la hija de Ohlsdorfer), Mihály Kormos (Bernhard). 
Prod: Gábor Téni.
Duración: 146 mins.
Clasificación: B.

Se cuenta que Friedrich Nietzche, ya desquiciado,
en una visita a Turín se abrazó a un caballo
que era aporreado por su dueño tras ponerse rejego.
Tarr y Krasznahorkai un día se preguntaron qué habría
 pasado con ese caballo e imaginaron la historia.
 El caballo es el único medio de sustento de un padre y su hija,
 pero está viejo y pronto ya no les servirá.
La consciencia sobre ese final es el eje dramático de esta película,
que además llega con la leyenda de que será la última que Béla Tarr filme.


sábado, 22 de octubre de 2011

Sin titulo

El tiempo pasa de formas tan iguales a las horas que suelo disfrutar, las ideas de algunos momentos se me pierden cuando quiero dibujarlas, hay palabras que me gusta ver salir de la boca de algún desventurado, pronunciando y diciendo, me gusta.
Hay veces que me gustaría ser ciego o ya menos dramático, ser menos concienzudo de mi mismo, nada puede suceder que yo siempre quiera entender, y no todo se entiende.
Quiero perder en la vida esa forma que hay en mi, esa idea en la que rebusco y busco y no hay, no encuentro.
Quiero ignorar, no escuchar si ríes, no ver si hablas, quiero que seas nada.
Pero en la cosmogonía de mis ideas padecen de los males comunes, como el amor,
El amor es un juego de humanos, que inhumanos juegan.

miércoles, 19 de octubre de 2011

EN SERIO

 Te digo en serio que la muerte no existe. De pronto lo descubres. Cuando el pedazo de carbón ya no es más madera quemada sino carbón a solas, lleno de si mismo, con su propia vida; cuando la corteza del árbol o la hoja desprendida flota sobre el arroyo, y la piedra en el fondo junto a los caracoles crece mansamente; el agua llena de tantas cosas minúsculas, llena de luz, de música, de insectos destruidos, de zancudos cristianos caminando sobre su superficie; el agua que se bebe en las sombras de los árboles; el ganado a su orilla, las quietas vacas en el viento, el viento quieto como una transparencia; toda la tarde, todo el concierto, la armonía, el deslumbrante misterio que estaba allí a tu alcance, tan sencillo y tan simple. y tu dentro de todo, con todo y ti mismo.-te digo que sólo la vida existe.
J.Sabines.